Después de muchos años de investigaciones, los científicos del Acuario de la Bahía de Monterrey han desvelado uno de los secretos de la ciencia marina que más quebraderos de cabeza ha dado.
El misterio del pez Macropinna microstoma, cuya peculiarida reside en tener la cabeza totalmente transparente, por fin ha encontrado explicación: los ojos del Macropinna son tubulares, extremadamente sensibles a la luz y pueden girar en cualquier dirección dentro del fluido transparente que tiene en su cabeza.
Los ojos pueden moverse con total libertad en cualquier dirección, y como no están fijos a la cabeza, están protegidos con la película transparente que le permite la visión desde cualquier ángulo.
Fuente: Público


Muy interesante, Nicky. No he podido evitar pensar en humanos con la cabeza transparente, así podríamos afirmar con seguridad que en algunas cabezas no hay absolutamente nada.
:) Besos.