El penúltimo emperador de China, Guangxu, que vivió entre 1871 y 1908, fue envenenado con arsénico, según un informe forense publicado hoy en el diario oficial "China Daily".
la principal conclusión de un proyecto científico que se inició en 2003 y fue desarrollado por el Instituto de Energía Atómica de China (CIAE, siglas en inglés) como parte del programa de Compilación de la Historia de la Dinastía Qing.

El emperador Guangxu, perteneciente a la mencionada dinastía, trató de reformar el débil sistema feudal de los Qing y de transformar el sistema en una monarquía constitucional en 1898.

Estas medidas, demasiado liberales para la China de la época, no gustaron a gran parte de la elite del país asiático, que conspiró junto a la controvertida emperatriz viuda Cixi (tía de Guangxu y esposa del emperador Xianfeng) para arrebatarle el mando y encerrarlo en su propio palacio.

Así se mantuvo hasta 1908, cuando murió de manera repentina con 36 años, tan sólo 22 horas antes de que feneciera Cixi.

La identidad del asesino continúa siendo un misterio, pero la investigación concluye que el fallecimiento se debió a "un envenenamiento agudo de arsénico".

No obstante, Dai Yi, un historiador especializado en la dinastía Qing, emitió sus sospechas acerca de que hubiera sido ejecutado bajo una orden emitida por Cixi.

Esta misma línea mantuvo "El Tiempo de Información", diario cantonés, que apuntó otros dos nombres como posibles autores del envenenamiento, aparte de Cixi: un sirviente de palacio muy cercano a la emperatriz llamado Li Lian Ying y el autoritario Yuan Shi Kai.

Este último, partidario de las reformas de Guangxu en un principio, acabó por ser presidente de la República de China entre 1912 y 1915 y ostentó durante unos meses el título de Emperador.

Los expertos del CIAE analizaron dos cabellos de Guangxu en los que encontraron una cantidad de arsénico 2.000 veces superior a la de cualquier persona sana.

Algunos investigadores sugirieron que estos resultados quizá se debieran a un envenenamiento crónico debido a que consumió productos de medicina tradicional china durante largo tiempo, algunos de ellos con este elemento químico.

Para resolver la duda, los investigadores compararon la muestra de Guangxu con la de otro fallecido por envenenamiento crónico de arsénico, tras lo que descubrieron que el pelo del emperador contenía una dosis 65 veces superior a la del otro cuerpo.

Pero la diferencia más importante, subrayó el rotativo chino, estriba en que el reparto del arsénico en la superficie del cabello es totalmente diferente.

La cantidad de arsénico en el cuerpo de Guangxu era de unos 201,5 miligramos, cuando una dosis de entre 60 y 200 miligramos bastaría para acabar con la vida de una persona.

En 1908, la emperatriz Cixi, septuagenaria y enferma, "tenía miedo de que Guangxu retomara el poder y llevara a cabo sus reformas", indicó Dai.

A la muerte de Guangxu y Cixi, un niño de dos años llamado Puyi subió al trono del ya decadente imperio para convertirse en su último emperador, cargo que ostentaría hasta 1912.

"China Daily" agregó que el Instituto de Energía Atómica de China es el laboratorio forense de la Policía de Pekín y de la cadena de televisión estatal CCTV, que planea emitir un documental sobre esta investigación.

El próximo 14 de noviembre se cumplirán 100 años de la muerte de Guangxu.

Fuente: Yahoo