El 24 de mayo de 1968, unas explosiones registradas por una estación secreta norteamericana en la isla canaria de La Palma, señalaban el fin del submarino nuclear USS Scorpion (SSN-589), el único hundido en combate durante la Guerra Fría.
El 5 de mayo, los rusos echaron en falta el submarino K-129 (hundido el 8 de marzo), de propulsión convencional pero con misiles nucleares, y decidieron vengarse. Los norteamericanos no hundieron el K-129, pero lo encontraron y recuperaron parte del submarino y probablemente algún misil (en el llamado Proyecto Jennifer).
El 23 de enero de 1968, los norcoreanos habían capturado el barco USS Pueblo, con su máquina de descifrado KW-7. Entre 1967 y 1985, el espía John Walker pasó a los rusos más de un millón de documentos que amenazaron la ventaja tecnológica de la US Navy. Oleg Kalugin, controlador de Walker en el KGB, asegura que al principio no enviaban a Moscú informes con suficiente rapidez. Puede que al Scorpion lo delatara el radiomensaje con el que, el 22 de mayo, se le ordenó espiar a un grupo de barcos rusos cerca de Canarias. Ed Offley, autor del libro Scorpion Down (2007), y Kenneth Sewell (que acaba de publicar All Hands Down) suponen que un torpedo ruso hundió al Scorpion. El vicealmirante Philip Beshany, entonces en el Pentágono, menciona comunicaciones según las cuales los soviéticos habían localizado el Scorpion.
En 1985, la Armada financió a Robert Ballard su búsqueda del Titanic a condición de que antes examinara los restos del Scorpion y de otro submarino, el Thresher, hundido en un accidente en 1963. La Navy y autores como Stephen Johnson (Silent Steel, 2006), dicen que no se puede determinar la causa del hundimiento. En 1987, el almirante Peter Navojtsev dijo al agregado naval de EEUU en Moscú, Peter Huchthausen, que sus dos países habían acordado callar lo que sabían del K-129 y del Scorpion. En plena guerra de Vietnam, el presidente Johnson no emprendería una guerra directa contra la URSS por 99 marinos muertos. Fuente: gaceta.es


como es apasionante el juego del espionaje
Nosotros sabemos algo
ustedes saben que lo sabemos
Nosotros sabemos que ustedes saben que nosotros sabemos algo
Ustedes saben que nosotros sabemos que ustedes saben que nosotros sabemos algo
Pero nosotros queremos que lo que sabemos ustedes no lo sepan bien.
Y eso que nosotros queremos que ustedes no lo sepan bien, ustedes quien saber que es, y saben que nosotros queremos que ustedes se confundan.
Varias veces lo he pensado ¿en cuantas ocasiones habremos estado en una situación crítica y nosotros in albis? desde luego nada se puede hacer, pero da mucho que pensar.
Un abrazo
Hola Cazador!!!
Por eso se le llama "El gran Juego", pues nunca se termina, es un laberinto creado exclusivamente por la información y el secretismo, la manipulación y la estrategia. Una vez te involucras eres absorbido por las ganas de saber lo que saben los demás y descubrir si realmente saben lo que nosotros sabemos.
Un saludo, Nicky
Hola Mar!!! Eso también lo he pensado muy frecuentemente. Y debo decirte que he llegado a la conclusión de que la "información es poder" pero también una gran loza para el que la lleva, sobre todo en esta clase de asuntos tan delicados.
Un besote amiga, Nicky
Esta mañana, un compañero me contaba unas historias de espionaje (el sabrá en qué páginas entra) en ese tono de "sabemos que saben que sabemos", de un inminente enfrentamiento USA-Rusia en el Cáucaso y, aunque embarullaba ideas, escenarios y épocas, casi hubiera preferido permanecer en la inopia porque me he quedado con la sensación de que en cualquier momento nos vamos todos al garete. El enfrentamiento indirecto de los EE UU y la URSS durante la guerra fría parecía tener un tope autoimpuesto; entre los países que se han armado en los últimos años con tecnología nuclear la cosa parece distinta. Espeluznante.
Besos de buenas noches, Nicky.