Hace unos días veíamos una foto de un venado con seis patas. Ahora podemos observar en vivo a estos peces siameses. Realmente curioso este tipo de fenómenos que estamos acostumbrados a ver en personas. Esto demuestra que nadie se salva de la caprichosa voluntad de la naturaleza. Aún así da penita verlo, ¿verdad?