La Administración Nacional Atmosférica Oceánica (NOAA) acaba de confirmar lo que los conservacionistas sospechaban hace tiempo: la foca monje del Caribe (Monachus tropicalis) se ha extinguido. Lo más preocupante, aseguran las autoridades, es que se trata de la única foca extinguida por causas humanas. Descubierta durante el segundo viaje de Cristóbal Colón en 1494, llegó a tener una población de 250.000 individuos, que fueron presa fácil para los cazadores. En los siglos XVIII y XIX se cazaban fundamentalmente por su esperma, que era utilizado para producir aceites de lubricación. Sus pieles también eran muy valoradas.

Fuente: Muy interesante.es

MEDUSSA OPINA

Después de la noticia positiva de la recuperación del oso pardo y la reproducción del Ibis Eremita, nos volvemos a dar de bruces con las consecuencias de nuestros arrogantes actos.

Y es que hasta que no agotamos los últimos recursos, en este caso el último ejemplar, no estamos satisfechos. No nos damos cuenta de que la vida no es un juguete o una lata de conservas que cuando se agota se puede volver a comprar.

La foca monje del caribe ha estado perseguida desde tiempo de Cristóbal Colón, no nos ha bastado el utilizarla como alimento, de una forma equitativa con su población y reproducción. Simplemente nos limitábamos a cazarlas para aceites lubricantes, investigación y sobre todo, por sus pieles (¡qué asco de gente!). Dicen los expertos que es la única foca extinguida por la mano del hombre. Sí pero no la única especie. ¡Y seguimos sin aprender, señores!

El último ejemplar fue visto en 1952 y el 1967 fue clasificada en peligro de extinción. Ahora solo queda aguardar si la Foca Monje de Hawai y la Mediterránea siguen el triste final de su bello pariente.

Firmado: El Blog de Medussa