La Fundación Clásicos de Weimar ha dado por zanjada su búsqueda del cráneo auténtico de Friedrich Schiller después que una comisión internacional de expertos determinara que ninguna de las dos calaveras depositadas en la cripta real de esa ciudad germano-oriental es del poeta.

"Para nosotros la disputa en torno al cráneo de Schiller ha terminado", dijo hoy el presidente de la citada fundación, Hellmut Seemann, al presentar los resultados de la amplia investigación.

El problema, debatido durante décadas, surgió porque Schiller fue enterrado en una fosa común en 1805 y, veintiún años después, se intentaron rescatar sus restos de entre un sinnúmero de cadáveres.

La identificación se hizo a partir de la máscara que se había hecho del fallecido, lo que resultó sumamente difícil, pues la situación en la fosa era de "caos y podredumbre", como lo describió en su momento el alcalde de la ciudad, Carl Leberecht Schwabe.

En 1827 los restos que se suponían de Schiller fueron trasladados a la cripta real, donde reposaron sin que surgieran más discusiones sobre su autenticidad durante casi cien años.

En 1911, sin embargo, se halló un segundo cráneo en el mismo lugar en el que se encontró el primero, atribuido igualmente a Schiller.

Las pruebas de ADN en los descendientes de Schiller se llevaron a cabo recientemente, precisamente con la esperanza de poder disipar las dudas acerca de la autenticidad del cráneo del más famoso miembro de la familia.

Primero se procedió a la exhumación de los restos de los descendientes conservados en un panteón familiar, en el cementerio de Fangelsbach de Stuttgart. Ahí estaban las tumbas del hijo mayor del escritor, Carl von Schiller, y el hijo de éste, Friedrich y su esposa, Mathilde von Schiller.

La comisión internacional de expertos llegó a la conclusión de que las pruebas realizadas a los descendientes de Schiller han determinado que ninguno de los dos cráneos que reposan en la cripta real de Weimar corresponden al célebre escritor.

La operación tuvo lugar dentro del proyecto lanzado en octubre del 2006 por la Fundación Clásicos de Weimar para arrojar luz sobre la incógnita en torno a la autenticidad del cráneo de Schiller.

El proceso de identificación se llevó a cabo en cooperación con la televisión pública regional Mitteldeutscher Rundfunk, que hizo un seguimiento detallado del proyecto para, una vez concluido, presentar un documental titulado "El Código Friedrich Schiller". Además, el canal se ha hecho cargo de parte de los costes del proyecto, calculados en 110.000 euros.

Fuente: Elmundo.es