El Museo Británico está tratando de reunir el dinero suficiente para quedarse con un astrolabio de bolsillo hallado hace tres años en las cercanías de Canterbury. Como la mayoría de estos aparatos, sirve para determinar la hora por la posición del sol, calcular la altura de los objetos y los elementos naturales, etc. Existen numerosos astrolabios medievales en museos de Europa, todos ellos más grandes y complejos que este.

¿Qué hace que este sea tan especial? Pues que es pequeñito, de bolsillo, el tipo de gadget que llevaría consigo un geek medieval, como al parecer indican algunas “modificaciones” presentes en el dispositivo. Su fecha de creación se remonta a 1388 y, curiosamente, es tres años más tarde cuando Geoffrey Chaucer redacta su tratado sobre el astrolabio.

Fuente: Labrújulaverde.com