Las subastas en internet se han convertido en los últimos años en un eficaz método para ganar espacio en casa. En este tiempo, un buen número de personas se ha dedicado a hacer una completa limpieza en el hogar para deshacerse en la red de todo tipo de objetos en desuso que no hacían más que coger polvo en el rincón de algún armario.

El catálogo que ofrece Nancy Fiddler, una de las usuarias de eBay, es de lo más variado: desde una fotocopiadora por 9,99 dólares (6,33 euros) o una completa equipación de hockey por 400 dólares (253,5 euros) hasta un anillo de casada por 499,99 dólares (316,9 euros) o de casado por 299,99 dólares (190 euros).
Pero lo más sorprendente es, sin duda, el último objeto añadido a la lista, para el que todavía quedan más de ocho días de subasta: un esqueleto casi completo de mastodonte que tiene una antigüedad de más de tres millones de años y un precio de salida de 115.000 dólares (unos 72.900 euros), gastos de envío no incluidos.

Un viaje de ida y vuelta

Aunque parezca una broma, su propietaria lleva años sin saber qué hacer con él. Porque esta singular historia comenzó en 1997, cuando un trabajador de su rancho, al noroeste de California, descubrió un diente del animal.

Una excavación posterior sacó a la luz el resto: un enorme esqueleto de mastodonte al que le faltaban los colmillos, unos restos de gran valor paleontológico que se trasladaron al Museo de Historia Natural de Oakland, donde han estado expuestos durante varios años.

Cuando el museo hizo una réplica del ejemplar, los Fiddler trasladaron el mastodonte a la sala de cata de una tienda de vino, para finalmente terminar sin comprador en el garaje de su casa.

Y no sólo el garaje, sino también la sauna, que en los últimos cuatro años se ha convertido en un almacén adicional donde la señora Fiddler ha guardado los enormes moldes de plástico que contienen los huesos del animal. "Necesitábamos un lugar seco y seguro", ha explicado a Reuters, "y el mastodonte tiene prioridad".

Una importante herencia fósil

Los mastodontes, que alcanzaban unos tres metros de altura, con trompa y colmillos, emigraron a América del Norte hace unos 15 millones de años y se extendieron por todo el continente junto a gigantes perezosos y camellos americanos. Todos se extinguieron hace unos 10.000 años.
Un paleontólogo ha admitido que no cree que los Fiddler vayan a conseguir tanto como esperan de la subasta en internet. "¿Dónde va a acabar el mastodonte? ¿En la vitrina de los trofeos de alguien?", se ha lamentado Mark Goodwin, del Museo de Paleontología de la Universidad de California. "Preferiría que lo donasen al museo. Es nuestra herencia fósil", ha sentenciado.

Fuente: ADN.es