Saltamos ahora a la edad Media, época que tan románticamente es captado por algunos pero que en la realidad dista mucho de esa idílica visión. Tiempos de religión, luchas, cruzadas y feudos. Momentos de grandes construcciones arquitectónicas y de bibliotecas repletas de joyas literarias tan minuciosamente elaboradas por los monjes. Desplacémonos a Francia, tierra mágica, de grandes leyendas y paremos en las tierras de Aquitania, siglo XII. Musa de trovadores, señora de caballeros, reina inconformista. Leonor de Aquitania es uno de los personajes femeninos más interesante de todas las épocas. Su lucha contra la imposición masculina y la capacidad de auto confirmación e independencia la muestran aun, hoy en día, como un sólido referente de los derechos femeninos ante la sociedad machista. Heredera de esta alegre tierra, Leonor de Aquitania es formada para ocupar el puesto de su padre. Arte, pintura, música, poesía trovaresca, actividades creativas y artísticas que apoyó siempre y que formaban parte de su vida. Fue reina por dos veces, la primera de Francia, cuando contrajo matrimonio con el capeto Luis VII. Cinco años más tarde, coincidiendo con la anulación del primer enlace, vuelve a casarse y lo hace con Enrique de Plantagenet y se convierte en reina de Inglaterra. Su fertilidad trajo al mundo dos leyendas: Ricardo Corazón de León y Juan si Tierra. Murió a los 82 años, tras una vida intensa llena de alegrías, penurias, aventuras y encierros.


Desde tiempos clásicos mujeres a la sombra de pensadores masculinos fueron cubiertas con un tupido velo de ignorancia confeccionado por ellos. En este punto es lícito preguntarnos cuantas ideas y descubrimientos fueron arrancados del talento de muchas féminas que por su sexo fueron expulsadas por el conocimiento.

Muchas de ellas lograron salir del anonimato y ser reconocidas, tal fue el caso de Teano (siglo VI a,d,c) matemática griega esposa de Pitágoras que elaboró tratados sobre matemáticas y física. Tras la muerte de su marido se encargó de la escuela Pitagórica junto a sus hijas. Hipatia (siglo IV) de Alejandría es otro ejemplo de mujer científica y pensadora, destacando en las matemáticas y la astronomía.


Muchas mujeres científicas surgieron a lo largo de la historia, presentes en este homenaje, pero no podría terminar este especial sin dedicarle un espacio a Marie Curie, la primera persona que logró acumular dos premio Nobel y fueron conseguidos en diferente materias, Física en 1903 y en Química en 1911. Tras la muerte de su marido en un desafortunado accidente, tomó su cátedra en la Sorbona convirtiéndose en la primera mujer en esta universidad centenaria. Murió en 1934 por causa de la leucemia, su hija mayor Irène Joliot-Curie recibió el Nobel de química al siguiente año.

Podríamos nombrar a muchas más, cuyo ejemplo y perseverancia son dignos de recordar. Todas, conocidas y desconocidas, han luchado por tener el mismo derecho que los hombres a elegir, ser respetadas, estudiar, trabajar, sentirse realizadas como personas…, un camino duro que poco ha poco nos va dando satisfacciones y autonomía.

Toda mi admiración a todas las que fueron y a las que son.

FIRMADO: MDSS