LONDRES, La gran esmeralda que el maharajá de Kapurthala quitó a uno de sus elefantes reales para dar gusto a su joven esposa española, es una de las ocho joyas que la sala Christie´es de Londres sacará a subasta el próximo 12 de diciembre. Esa esmeralda era la joya preferida de Anita Delgado, la bailarina malagueña, que se vio convertida con sólo 18 años en maharaní de un exotico país en el Punjab indio.
En total son ocho las piezas de joyería que pertenecieron a Anita Delgado (1890-1962) que saldrán a subasta el próximo 12 de diciembre en Londres.

Las previsiones de los responsables de la casa de subastas apuntan a que las joyas de estilo Art Deco de la maharaní española, a quien su marido le construyó un palacio a imitación del de Versalles, se venderán por encima de las 200.000 libras (unos 287.000 euros).
«Estas piezas de joyería son un símbolo de un amor y un gusto transcultural: unen el espléndido patrocinio indio con la mejor artesanía y diseño europeos», afirma Amin Jaffer, director de Arte Asiático de Christie´s.
Cuento oriental
De familia humilde, Anita Delgado era una bailarina de flamenco de 16 años cuando conoció por casualidad al imponente Raja-i-Rajgan (rey de reyes) Jagajit Singh, el maharajá de Kapurthala, un riquísimo indio que, invitado a la boda del rey Alfonso XIII, se quedó prendado de ella cuando la vio en Madrid, donde ella hacía un número de baile junto a su hermana. Las pretensiones amorosas del maharahá indio hacia Anita fueron vigiladas de cerca por la familia de la joven que exigió al riquísimo pretendiente que diera muestra de intenciones

honradas, es decir, de matrimonio. El enamorado aceptó y Anita vivió un autético cuento oriental: primero en París, en donde fue instalada junto a una sofisticada preceptora francesa, para que aprendiera a comportarse como una aristócrta y luego en Kapurthala, donde la trataron como a una reina .
Ocho décadas después de su muerte, el romance de cuento de hadas de Anita volvió a la vida de la mano del escritor español Javier Moro, quien en el libro «Pasión india» (Seix Barral) narró cómo, tras 18 años de matrimonio, la andaluza abandonó precipitadamente la India al enamorarse de uno de los hijos del rajá.
Había aprendido a montar a caballo, a tocar el piano, bailar, hablar francés e inglés y comportarse como la maharahaní que sería tras el enlace con el maharajá, una relación que terminó durante una visita a Londres en 1924, cuando llegó a los oídos de su esposo que ella había tenido una relación con su hijastro.
Se divorciaron y volvió a España, conservando su nacionalidad indo-punyabí, una pensión vitalicia, su título de maharaní y todos los regalos y joyas que había recibido durante casi dos décadas de relación.
Entre las joyas se encuentran las ocho que saldrán en diciembre a subasta y que, tras la muerte de Anita, su actual vendedor compró a Ajit Singh, único hijo del matrimonio.
«Pe» podría ser Anita
La novela de Javier Moro, cuyos derechos ha adquirido Penélope Cruz para llevarla al cine, ha generado polémica en la India, donde Shatrujit Singh, heredero del actual maharajá de Kapurthala, ha acusado al escritor de «mentiroso» y de haber «humillado la memoria» de su antepasado precisamente por relatar la supuesta infidelidad de Anita. «Es una novela absolutamente sensacionalista, una creación de la imaginación mentalmente enfermiza del autor, que sólo trata de añadir escándalo a la historia para que el libro se venda más», llegó a asegurar Singh.
Un año después de que los maharajás de Kapurthala se mostraran dispuestos a iniciar una guerra en los tribunales para impedir que Penélope Cruz lleve al cine la vida de sus antepasados tal como la refleja «Pasión india», la venta de las joyas en Christie´s ha despertado de nuevo el interés público por la vida de Anita. El plato fuerte de la subasta (puede alcanzar las 100.000 libras) es el famoso collar de estilo Art Deco qu cuenta con una esmeralda, un diamante y un cristal de piedra, y que el maharajá regaló a Anita al cumplir 19 años.
fenicia dijo
Me sabia la historia de A.Delgado y siempre me atrajo.kiss mi medussita,de las que no pican.
6 Noviembre 2007 | 10:24 PM