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La Coctelera

Categoría: LEYENDAS, FOLCLORE Y MITOS

¡¡¡Historia Misteriosa!!! La Misteriosa pasajera del Titanic

Todos conocemos la historia del Titanic, ese ostentoso barco que emprendió su viaje inaugural ajeno al descenlace  por el que la historia lo recordaría.

Pero indagemos un poco más en la inagotable lista de pasajeros de este innovador transporte marítimo en su época. Dentro de este inmenso trasantlántico viajaba una misteriosa pasajera. Una que quiso el destino que fuera acomodada en una habitación cercana a la sala de mando, donde el capitán Smith dirigía el Titanic. Hablamos de una momia que fue testigo mudo de varias catástrofes.

La momia pertenecía a Lord Canterville, ¡quién sabe por qué la embarcó rumbo a New York! Tal vez porque la moda del momento de la alta sociedad británica era absorver su horas "muertas" desenvolviendo las momias que caían en sus manos, convirtiendo las lujosas veladas en un juego macabro. Y esos entretenimientos pudieron dar el salto hacia el nuevo mundo.

Lo que si sabemos es que muchos supervivientes del trasantlántico apuntaron las reacciones confusas y poco comunes en el capitán Smith y algunos de sus oficiales. Eso lleva a pensar en la creencia de una maldición por parte de la pasajera más longeva de ese fatídico viaje.

Pero, ¿qué se sabe sobre ella? Fue descubierta en la excavaciones realizadas en Tell El Amarna e identificada como una sacerdotisa-pitonisa del faraón Akenatón "el faraón hereje" Muchos hablan de que en uno de sus amuletos una inscripción advertía: "Despierta del sueño en que te hayas sumido.Tus profundos ojos jamás serán vencidos por aquello que interrumpan tu sueño eterno"

Lo cierto es que en ese nefasto día, el 14 de Abril de 1912, de los supervivientes que se computaron la "vieja" pitonisa se encontraba entre ellos. Su salvación se debió a la reacción del anticuario que la embarcó en uno de los botes salvavidas.

Una vez en tierra quiso el destino, ¿o tal vez Atón?, que embarcara de regreso para su devolución en el "Empress of Ireland", uno de los llamados barcos gemelos del Titanic. Con tal mala suerte que este también se hundió. De nuevo a salvo, la embarcaron por tercera vez en el Lusitania, barco que fue bombardeado por los alemanes en 1915 provocando la pérdida definitiva de nuestra protagonista y desencadenando la participación de EEUU en "La Gran Guerra".

Texto: Mónica Marrero

¡¡¡Historia Misteriosa!!! Los templarios escondieron la Sábana Santa más de un siglo

Arnaut Sabbatier, caballero francés de la Orden del Temple,  compareció ante los inquisidores y les explicó como fue su ceremonia de ingreso en los templarios en 1287: como cualquier fraile hizo voto de pobreza, de obediencia y de castidad. Luego, sus superiores le llevaron a un lugar secreto, accesible solo a los hermanos de la Orden, le mostraron una larga tela de lino que mostraba la imagen de un hombre y le hicieron adorarlo, besándole tres veces los pies. Los inquisidores tomaron nota de la descripción, y años después la ha encontrado la historiadora Barbara Frale, especialista en la Orden del Temple y trabajadora de los Archivos Vaticanos. «Este testimonio proviene de los documentos del proceso contra los templarios  y es casi desconocido para los historiadores porque representa tan solo una gota en el mar para quien debe estudiar la intrincadísima red del gran complot lanzado en 1307 por el rey de Francia,  Felipe IV el Hermoso», escribe la doctora Frale en «L’Osservatore Romano», el diario semi-oficial del Vaticano.  Para Frale, el documento confirma una hipótesis  que ya formuló en 1978 el historiador de Oxford Ian Wilson: que los templarios guardaron en secreto durante más de un siglo la llamada Sábana Santa o Sindone de Turín, una tela de gran longitud en la que se ve la imagen de un hombre con heridas semejantes a las descritas en la Pasión de Cristo.

La hipótesis de Wilson era sugerente: en 1204 la Cuarta Cruzada saquea Constantinopla, y cientos de reliquias desaparecen de la corte y las iglesias bizantinas para ir reapareciendo luego en Occidente. Entre ellas, la Sábana Santa que, según la tradición bizantina, había envuelto el cuerpo de Cristo en el sepulcro.  En 1353 la Sábana Santa vuelve a aparecer: está en una iglesia francesa, en Lirey, expuesta a la veneración de los fieles por donación de una familia  descendiente del templario Geoffroy de Charney, quemado en la hoguera con el Gran Maestre  de la Orden, Jacques de Molay, el 18 de marzo de 1314. ¿Dónde estuvo durante todo este tiempo? Wilson sospechaba de los templarios, pero no tenía datos documentales. Ahora Barbara Frale dice que el testimonio del caballero Sabbatier hallado en el Archivo Vaticano sería una prueba en esta dirección.

¿Por qué mantuvo oculta la reliquia la Orden del Temple? La historiadora recuerda que el Papa  castigó con la excomunión a todos los cruzados que participaron en el ignominioso saqueo de Constantinopla y que el Cuarto Concilio Lateranense en 1215 decretó la misma pena a quienes traficasen con reliquias. No sabemos cómo conseguirían los templarios la Sindone, pero era una posesión tan valiosa como comprometedora. Barbara Frale apunta algunas ideas sobre su valor en una Orden religiosa que, blindada al poder civil y episcopal con todo tipo de inmunidades, resultaba muy atractiva para personas heterodoxas, con tendencia a la herejía.   Cátaros y docetistas predicaban que Cristo no sufrió de verdad la Pasión, que su cuerpo no era real, que no murió ni resucitó. La Orden se aseguraba de que sus caballeros no creyesen estas herejías con la más potente prueba: el sudario con las huellas visibles de la sangre del Hombre-Dios. Los caballeros besaban los pies de la imagen de Cristo, como lo hizo San Carlos Borromeo en 1578 cuando la veneró en Turín, como besan los pies de la cruz hoy los jóvenes en las oraciones de Taizé. Además, frotaban las correas de sus hábitos con la tela, convirtiéndolas así en «reliquias por contacto», protecciones contra el mal físico y espiritual. Era algo muy común en la Edad Media: muchas reliquias de la Santa Cruz, por ejemplo, son en realidad maderas frotadas con el leño de Jerusalén encontrado por Santa Elena en el siglo IV: al frotar devotamente la reliquia,  su sacralidad se «contagia» al nuevo objeto.

Wilson sugirió en su momento que la tela debía guardarse en una protección de madera, mostrando solo el rostro barbado, y que así surgió la acusación de que los templarios adoraban un ídolo barbudo al que besaban. Barbara Frale, a la luz del documento hallado, cree más bien que, al menos en la ceremonia de iniciación, se mostraba el cuerpo completo: «se veía todo, la carne de los músculos tensos en la rigidez que acompaña las primeras horas después de la muerte,  el rostro hundido por el efecto de los golpes, la piel desgarrada por las agujas del látigo». Escribe la autora italiana que «la humanidad de Cristo sobresalía de la violencia de los hombres, la humanidad que los cátaros declaravan imaginaria se podía ver, tocar, besar; era algo que para el hombre medieval no tenía precio». La autora tiene cariño a los templarios y en su trabajo  con las actas de los juicios demostró que eran inocentes de las acusaciones de herejía. Sin embargo, al presentar sus trabajos hace pocos años admitió que «hoy sabemos que la disciplina primitiva del Templo y su espíritu auténtico se corrompieron con el paso del tiempo, cayendo en la decadencia». Hubo casos de corrupción económica y sexual. Pero no de ídolatría.

Fuente: La Razón

¡¡¡Historia Misteriosa!!! ¿Qué día murió exactamente Jesucristo?

El debate histórico acerca del día exacto en el que Jesucristo fue crucificado en el monte Gólgota sigue lleno de incógnitas y contradicciones surgidas de entre los documentos históricos, los evangelios, la astronomía y la tradición.

A falta de una prueba aclaratoria, para llegar a una conclusión fiable hay que crear un complejo puzzle de pistas: "Coger el escalpelo de la crítica" frente al contenido de los evangelios y descifrar con un gran "temor reverencial" y "dolor de cabeza teológico" qué hay de histórico y de propagandístico en ellos.

Así explica a Efe la labor que lleva 20 años desempeñando el catedrático de Filología Griega de la Complutense y especialista en Lengua y Literatura del Cristianismo Primitivo, Antonio Piñero, autor del libro "La verdadera Historia de la Pasión".

Con esta investigación, se derriban algunos iconos: el primero de ellos, el de la edad del Mesías de la Cristiandad en el momento de su muerte.

"Históricamente no se puede mantener que Jesús muriera con 33 años", explica a Efe en una entrevista Ramón Teja Casuso, Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria y profesor "honoris causa" de la Universidad de Bolonia.

"Cada pueblo parte de su hecho más importante para medir el tiempo. Y Dionisio el Exiguo, el monje y matemático que estableció en el siglo VI cuál era el año en que nació Jesús -el "Anno Domini"-, se equivocó", asegura Teja.

Así, posteriores investigaciones históricas han demostrado que Herodes el Grande, el que fuera rey de Judea durante el nacimiento de Cristo y responsable de la persecución y matanza de todo niño menor de dos años, murió en realidad en el año 4 a.C, por lo que Jesús habría sido alumbrado en el año 5 o el 6 a.C, paradójicamente.

Este matiz, que no tendría por qué contradecir el hecho de que Jesús muriera a la edad de 33 años, sí se enfrenta al también hecho histórico de que Poncio Pilato, el perfecto en Judea que se "lavó las manos" antes de decidir si se ejecutaría a Cristo o a Barrabás, "ocupó este cargo desde el año 29 al 37 d.C.", afirma Teja, lo que implica que Jesús murió con una edad entre 34 y 42 años.

¿De dónde viene, entonces, la idea de que Cristo murió a los 33? Los evangelios nunca afirman tal cosa, pero Lucas, en el capítulo 3, sí dice que la vida pública de Jesús empezó cuando tenía alrededor de treinta años.

El de Juan, por su parte, plasma hasta tres Pascuas en las que Jesús acude a Jerusalén (curiosamente, Marcos, Mateo y Lucas sólo hablan de una), lo que fundamenta la creencia popular cristiana de que fueran 33 los años de vida de su Mesías.

Para acercarse más a una fecha exacta Antonio Piñero considera que hay que hacer una investigación astronómica.

"Murió un viernes con luna llena en Pascua, por lo que hay que saber qué 15 de Nisán (el primer mes del calendario hebreo) que es cuando se celebra la Pascua judía, reunía esas condiciones" entre los años citados.

"El resultado es que hay dos opciones: el 7 de abril del año 30, según lo cual Cristo habría muerto con 36 años, y el 3 de abril del 33, que Cristo tendría 39", asegura.

Piñero considera más factible el 7 de abril del año 33 como fecha de su muerte, y encuentra la explicación en Pablo de Tarso, también conocido como San Pablo apóstol y una de las fuentes más fidedignas de la doctrina católica a través de las Epístolas Paulinas.

"El descubrimiento de una inscripción que demuestra que el prefecto de Galión que juzgó a Pablo en Corinto, capital de Akayas, estuvo allí en esa ciudad entre junio del 51 y junio del 52", según Piñero.

Esto hace que, si tomamos el año 33 como el de la muerte de Cristo, el cálculo sea muy ajustado", explica el catedrático, teniendo en cuenta que Pablo pasó tras la muerte de Jesús 3 años de meditación y, luego, 15 días en Jerusalén y 14 años predicando.

¿Murió entonces Jesús el 7 de abril del año 30? Piñeiro todavía expone una salvedad "Es mi opinión, pero creo que es más probable que Jesús fuera crucificado el jueves, por la sencilla razón de que si fue crucificado a las 3 de la tarde del viernes, habría muerto ya caída la tarde. Eso para los judíos es el nuevo día, es decir, sábado (Shabbat), día de descanso", argumenta Piñero.

"La crucifixión en día de descanso habría sido una profanación monumental. Es más posible que no fuera crucificado el viernes sino el jueves. Es decir, no el 7 sino el 6 de abril del año 30 d.C.", concluye.

Fuente: Ecodiario

¡¡¡Historia Misteriosa!!! Robin Hood fue un fraude según un texto del siglo XV

El héroe medieval de los pobres no habría sido tal según un escrito del siglo XV que lo describe como una verdadera peste que "infectó Sherwood y otras partes de Inglaterra". El autor es un monje anónimo cuyas anotaciones acabarían con el mito y describirían la verdadera historia del "príncipe de los ladrones".

El romático héroe medieval que robaba a los ricos para darle a los pobres era menos popular de lo que se creía. Según un documento del siglo XV que arrojó una nueva luz sobre ese pilar del folclore inglés, que saltó de su origen legendario hasta convertirse en prototipo universal y celebridad hollywoodense, según el diario español ABC.es.

Lejos de contar con la protección de los pobres del medioevo en sus andanzas por los bosques de Inglaterra, la inscripción en latín de un manuscrito de alrededor de 1460, lo identifica como una verdadera peste que «infectó Sherwood y otras partes de Inglaterra».

El medievalista Julian Luxford de la universidad de St. Andrews en Oxford descubrió el manuscrito perdido en la biblioteca de la famosa Escuela Eton, fundada por Enrique VI en 1440.

El texto consta de 23 palabras en latín, escritas por un monje anónimo en los márgenes de un libro de historia, el Polychronico.

"En esta época, según la opinión popular, un ladrón con el nombre de Robin Hood y sus cómplices, infectaron Sherwood y otras regiones respetables y honradas de Inglaterra con sus continuos robos", dice la anotación.

No bien encontró el nombre de Robin Hood, el medievalista se dio cuenta que tenía en sus manos uno de esos raros hallazgos que arrojan nueva luz sobre una época que no es pródiga en documentos y testimonios.

"El documento suministra un testimonio negativo único sobre Robin Hood y una prueba sobre la actitud de los religiosos hacia él. El libro es de 1340, pero tenía márgenes muy amplios para que se le hiceran anotaciones. Calculo que la anotación en latín que añadió este monje es de 1460", indicó Luxford.

Como en tantos otros hallazgos, el historiador lo halló de casualidad mientras realizaba una investigación sobre dibujos del siglo XV.

"La mayoría de los académicos van a Oxford o Cambridge para la búsqueda de este tipo de textos, pero en mi experiencia personal he encontrado que las escuelas privadas que se encuentran en la campiña inglesa suelen tener colecciones de textos medievales igualmente fascinantes", señaló.

El hallazgo será presentado en un texto que publicará Luxford este mes en el Journal of Medieval History, pero esta primicia de su descubrimiento ya ha generado mucha excitación entre los medievalistas y especialistas de Robin Hood.

Las primeras menciones de Robin Hood se encuentran en baladas del siglo XIII. Entre los medievalistas y expertos en la figura de Robin Hood no hay acuerdo sobre si el personaje es pura leyenda o histórico.

Una de las teorías que circulan es que podría tratarse de varios delincuentes del medioevo que, finalmente, gracia al arte y el mito, se fusionaron en uno de esos escasos personajes con proyección universal.

Según Luxford su hallazgo echará una luz definitiva sobre otro motivo de mucha controversia: el lugar de origen de Robin Hood.

Legendario o histórico, Yorkshire, en el norte de Inglaterra, lo reivindicó como uno de sus hijos, mientras que su vecino Nottinghamshire lo reclamó como propio, avivando la rivalidad entre ambas regiones.

En la mayoría de las versiones folclóricas se sitúa a Robin Hood en el bosque de Sherwood donde, según la leyenda, libraba continuas batallas con el sheriff de Nottingham, encargado de traer su cabeza, vivo o muerto.

"Con la mención que este texto hace de Sherwood, creo que se asienta con mayor firmeza probatoria lo que hasta ahora eran conexiones débiles con el bosque de Nottinghamshire, con el que siempre ha sido vinculado", concluyó.
Fuente: Télam

¡¡¡Historia Misteriosa!!! ¿Eran caníbales los druidas?

Los druidas eran la clase intelectual de los celtas, un mundo aparte dentro de su universo mitológico. Eran videntes, magos, médicos, sacerdotes. Estudios recientes podrían confirmar lo que se creía exageraciones de los romanos, que los druidas hacían sacrificios humanos y efectuaban actos de canibalismo.

Los romanos dejaron por escrito historias horroríficas sobre los druidas de las islas británicas del siglo I aC. El famoso Julio Cesar, que lideró un ejército romano a tierras celtas hacia el año 55 aC., dijo que los celtas masacraban a prisioneros y a criminales, y a veces incluso a inocentes, si no tenían a quien sacrificar.

Un siglo más tarde, el historiador romano Plinio el viejo, dijo que los celtas incluso tenían rituales cabalísticos, como ingerir la carne de sus enemigos con la idea de aumentar su fuerza física y espiritual.

Pero los celtas no podían defenderse en la posteridad, ya que los druidas no utilizaban la escritura, debido al alto grado de secretismo entre su clase, todo era transmitido de forma oral.

Siempre se creyó que lo que contaban los romanos era propaganda para tener excusa e ir a conquistar a los celtas, o para desacreditar su cultura a los ojos de las clases gobernantes romanas. Pero tal vez tuviesen la razón, o al menos eso dicen los arqueólogos.

Recientes estudios sobre un descubrimiento de 1980 podría arrojar luz sobre el debate. Se trata del Hombre de Lindow, un sujeto de unos 20 años, que falleció hace 2000 años. Presentaba el cabello perfectamente cortado, las uñas cuidadas, así como la ropa. Se trata de un descubrimiento increíble, ya que el hombre quedó momificado por la zona en la que fue enterrado.

Se cree que podría tratarse de un sacrificio druida, ya que se ha descubierto que sufrió un severo golpe en la cabeza y fue también estrangulado. En su cuerpo se descubrieron plantas sagradas de los druidas, como el muérdago.

Según los arqueólogos, esto confirmaría dichos de Julio Cesar, en que mencionaba que los celtas sacrificaban gente para que los dioses los favorecieran. El Hombre de Lindow se cree que fue muerto hacia el 60 de nuestra era, época en que los romanos realizaron una ofensiva sobre las islas británicas.

Pero este no es el único caso. En el año 200o se descubrió una cueva en Alveston, Inglaterra, con los esqueletos de 150 personas, de la misma época que el hombre de Lindow. Todos los cráneos muestran evidencias de golpes severos, por lo que podría ser efectivamente un sacrificio masivo.

Pero el asunto es que los muchos huesos fueron triturados de la misma forma en que se hace para extraer la médula, por lo que podría ser evidencia de canibalismo.

Al parecer los romanos n exageraban tanto, si bien los arqueólogos dicen que estos podrían ser casos aislados, ya que es muy poca la evidencia que se ha encontrado.

Fuente: Ciencia Espacio

¡¡¡Enigmas Arqueología Leyendas!!! Restos de "Vampira" hallados en Venecia

Un grupo de arqueólogos descubrió en la bahía de Venecia los restos de una "vampiresa" del siglo XV, informan hoy los medios italianos. La calavera de la mujer aparece con una estaca que le atraviesa la boca, del mismo modo que indica la tradición medieval para acabar con los supuestos vampiros

Cerca del lugar del hallazgo existía en 1468 un hospital militar para enfermos de la peste. Según un especialista de la academia estadounidense de ciencias forenses (AAFS), "cuanto más se expandía la peste, más se pensaba entonces que las vampiresas transmitían la enfermedad".

Es posible que la asociación con los vampiros proceda de que muchas víctimas de la peste expulsaban al morir un reguero de sangre por la boca.

Además, la leyenda cuenta que estos "muertos vivientes" se alimentaban en sus ataúdes de la sangre de los cadáveres infectados con la peste y con sus mordiscos propagaban la enfermedad a otras personas.


Para evitarlo, se clavaba a los sospechosos una estaca atravesándoles la boca, para evitar que pudieran morder. Y es posible que esto pudiera haberle ocurrido a la mujer cuyos restos acaban de ser encontrados.

Más allá, de la superstición,  la definición de vampiresa es "mujer que se sirve de su especial atractivo para seducir y conquistar a los hombres y sacar así algún beneficio para ella misma y en una segunda acepción: "mujer fatal". Es probable que, víctima de la tradicional feminofobia masculina, algún amante despechado le haya atravesado la boca para que no besara a nadie más.

Fuente: dpa

¡¡¡Arqueología!!! Hallan Restos Humanos y Ajuar Funerario Cerca de Machu Picchu

Un grupo de arqueólogos halló recientemente los restos de una persona y diversos objetos ceremoniales cerca de la ciudadela inca de Machu Picchu, según confirmó hoy el Instituto Nacional de Cultura del Perú.

El arqueólogo Omar Gallegos, quien participó en el hallazgo, dijo que este fue logrado en el complejo Torontoy, dentro de las exploraciones que se hacen en las áreas próximas a Machu Picchu.

Gallegos dijo que aún no se puede precisar si la persona encontrada es hombre o mujer, ni qué edad aproximada tenía al morir, pero sí puede decirse que el ajuar era valioso. Por lo pronto no se puede saber con precisión qué jerarquía tenía dentro de la organización social inca.

Entre los elementos hallados hay dos prendedores de oro, vasos ceremoniales, ollas y platos de barro, todo de fabricación inca, la poderosa civilización precolombina que se extendió por gran parte de Sudamérica pero tuvo su centro principal en lo que hoy es el departamento peruano de Cusco.

Machu Picchu, en la selva cusqueña, es el mayor atractivo turístico del Perú.

Fuente: La Tercera

Expertos hallan que el colibrí era un símbolo de guerra para los aztecas

Los aztecas relacionaban al colibrí con Huitzilopochtli, su dios de la guerra, por su actitud agresiva al defender a su hembra de otro macho, aseguran expertos después de estudiar restos de la pequeña ave en ofrendas prehispánicas descubiertas en 1994.

Los restos de colibrí, que era llamado por los mexicas "huitzitzilin", fueron localizados en el lado sur del Templo Mayor de Tenochtitlan (centro de la capital mexicana), dedicado a Huitzilopochtli, señaló el Instituto Nacional de Antropología e Historia en un comunicado difundido.

La fuente agregó que se trata de dos únicas ofrendas con restos de colibríes hasta el momento registradas.

Estas ofrendas fueron descubiertas en 1994 cuando se realizaban trabajos de remodelación del edificio de las Ajaracas -frente al sitio arqueológico- para reforzar los cimientos dañados en el sismo de 8,1 grados Richter que en 1985 sacudió a la capital del país.

Después de los hallazgos, los materiales arqueológicos fueron sometidos a investigación, la que ha determinado que las ofrendas pudieron haber sido depositadas entre 1502 y 1521, es decir poco antes de la conquista española.

En una de las ofrendas fueron hallados los restos de un colibrí, dos águilas, un ibis espatulado (un tipo de garza), caracoles marinos, moluscos, la cabeza de un pez sierra, un disco de turquesa con la imagen de Huitzilopochtli, puntas de proyectil de pedernal y de obsidiana.

En otra ofrenda, los expertos encontraron 16 esqueletos de colibríes, un águila, una tortuga, moluscos, serpientes de cascabel, restos de flores, cascabeles de cobre y tejido de canastos.

Los huesos de colibríes estaban en buen estado y los especialistas estiman que las aves fueron preparadas para ser depositadas en las ofrendas al dios de la Guerra.

Los colibríes pertenecían a las distintas especies, algunas de las cuales se les localiza en todo el país, otras desde el norte de México hasta Honduras y otras hasta Nicaragua.

Fuente: StarMedia

Imágen Colibrí: Photoway.com