Esta noticia pone en tela de juicio las verdaderas intenciones de Gaudí a la hora de elaborar sus obras. Está claro que en ciertas épocas grandes artistas, pensadores y "revolucionarios" tuvieron que ingeniarselas para mostrar sus ideas camufladas por un velo de legalidad y evitar posibles represalias llevadas por aquellos que se elevaban en la cúpula del poder. ¿Fue este el caso de Gaudí? ¿Realmente sus obras están minadas de símbolos masónicos y mensajes crípticos? ¿Fue Gaudí un cristiano liberal? Cada cual que llegue a la conclusión que más le satisfaga pues, gracias a los dioses, podemos "pensar" lo que más nos apetezca sin que la negra mano de iglesia nos estrangule las ideas.
Medussa
Para algunos estudiosos de la figura de Antoni Gaudí resulta inaceptable que pudiera ser otra cosa que el católico estrictamente practicante que fue en sus últimos años. Para otros se hace evidente en el uso reiterado de ciertos elementos ornamentales que el genial arquitecto mezclaba su cristianismo con la atracción por el chamanismo, con la Cábala, la masonería, o cultos pitagóricos.
Sería difícil que un intelectual inquieto como él hubiera permanecido al margen de las corrientes que agitaban su generación. Tal vez la única diferencia de fondo entre masonería e Iglesia, que podían no ser competidoras, era que la primera proclamaba ideas liberales, siendo mayoritariamente antimonárquica, en tanto la segunda apoyaba la monarquía como derecho divino.
¿Pudo ser que Antoni Gaudí disimulara su cristianismo liberal por deferencia a sus empleadores, pero no resistiera la tentación de dejar crípticos mensajes en su obra? Para la mirada oficial, todos los elementos simbólicos son originales del cristianismo o de las tradiciones catalanas; para los iconoclastas, las dudas son más que las certezas.
La misteriosa ‘X’
Una posibilidad es conocer algunos de los símbolos propios de la masonería y buscarlos en la Sagrada Família y en el Parc Güell. Por ejemplo, la X, presente en el pórtico del Nacimiento de la Sagrada Família, en la cruz que corona el Árbol de la Vida. Esta X se forma con dos triángulos equiláteros entrelazados, los mismos de la estrella de David, que serían la notación alquímica de los cuatro elementos básicos.
Otros símbolos, como el dragón, el Árbol Seco y el Árbol de la Vida, o las referencias a la piedra en sus tres grados: sin desbastar, desbastada en forma de cubo o terminada en pirámide, resumen de las tres categorías de las logias de albañiles medievales, parecen señalar su intención. A eso cabe agregar las cruces de seis direcciones, nacidas de la superposición de dos tau, la letra griega con que simbolizan el saludo de reconocimiento ritual los francmasones, los lagartos o salamandras que escapan o nacen del fuego, y también las amanitas muscaria –setas alucinógenas-- con que adorna más de una vez sus obras, parecen indicar que su catolicismo, al menos en su etapa de joven, convivía con otras varias experiencias.
Fuente: El Periodico

