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La Coctelera

Categoría: ESPIONAJE

¡¡¡Espionaje!!! ¿Espió Putin a Reagan?

Puede ser una novela negra, una de las mejores historias de espías o simplemente una común y simple fotografía. Año 1989, el fin de la Guerra Fría ha empezado su camino, y el por entonces presidente de los EEUU, Ronald Reagan, visita junto a su homólogo moscovita, Mijail Gorbachov, la Plaza Roja de la capital rusa.

Una imagen tomada por el fotógrafo de la Casa Blanca Peter Souza, de las muchas que se hicieron en esa histórica visita, es la culpable de una intrigante polémica. En ella se ve a Reagan saludando a un niño y justo detrás un rubio joven, con cámara al cuello, que algunos medios de comunicación ha identificado como Vladimir Putin, el último ex presidente ruso y actual primer ministro.

Según informa el diario 'Corriere della Sera', medios como la revista 'Foreign Policy' y otras aseguran que Putin no era un simple turista sino uno de los agentes de la KGB al que le tocó aquel día guardia.

Al parecer, la presencia de Putin -si es que se confirma que era él- no se limitaba a una simple tarea de vigilancia sino a un intento por poner en apuros al presidente estadounidense. ¿Cómo? Según explican los diarios por aquella época, los servicios secretos enviaban a sus agentes para que incitaran a la gente a que hicieran preguntas comprometidasa los dirigentes internacionales.

El propio Souza, actual fotógrafo de Barack Obama, asegura que en aquel momento le impresionó muchísimo la capacidad de los ciudadanos para hacer preguntas tan complicadas al presidente Reagan. "Es increíble", afirmó.

Por su parte, el Kremlin ya ha negado cualquier relación entre Putin y el hombre rubio de la imagen. El biógrafo oficial del primer ministro ruso, Andrey Piontkovsky, ha asegurado que es imposible que fuera Putin, ya que en aquellas fechas el líder ruso "se encontraba en Dresde".

Fuente: El Mundo

¡¡¡Espionaje!!! Un portugués, espía de los nazis, casi cambia el curso de la guerra

Un espía portugués pudo haber cambiado el curso de la Segunda Guerra Mundial, según documentos desclasificados este martes en Londres que revelan que si no hubiese sido descubierto, el agente nazi habría hecho fracasar la operación de desembarco de los Aliados en el norte de África, en 1942.

El portugués Gastao de Freitas Ferraz era un simple operador de radio en el barco de pesca 'Gil Eannes', que estaba autorizado a navegar en el Atlántico debido a la neutralidad de Portugal durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero desde el inicio de la guerra, los nazis pagaban a De Freitas para pasar información a los submarinos alemanes sobre los movimientos de los navíos estadounidenses en el océano Atlántico, indica el expediente desclasificado por los Archivos Nacionales británicos.

Según esos documentos, desde su barco, el portugués habría podido detectar los buques con tropas estadounidenses destinadas al desembarco en el norte de África, y habría pasado la información a los alemanes. Con esa información, los servicios de inteligencia alemana habrían seguramente descubierto las intenciones de los Aliados, que habían tratado de hacer creer a los nazis que un desembarco iba a producirse en las costas de Francia.

De Freitas representaba por ello una amenaza para el plan de los Aliados de lanzar un desembarco en el norte de África, lo que había que impedir a toda costa, según los archivos.

Ese plan, conocido bajo el nombre en clave 'Operation Torch', buscaba abrir un segundo frente de guerra de cara a los alemanes, que estaban concentrados en la Unión Soviética.

Moscú había presionado a Estados Unidos y a Gran Bretaña para abrir un segundo frente, que redujera la presión de las fuerzas nazis sobre las tropas rusas, según los documentos.

Gran Bretaña propuso abrir el segundo frente en África, lo que serviría para mejorar el control del Mediterráneo y para preparar una invasión en la Europa ocupada por los nazis.

El portugués en su barco habría podido hacer fracasar todo ese plan, ya que al interceptar los movimientos del contingente aliado habría hecho fracasar la ofensiva aliada en Marruecos y Argelia, territorio nominalmente en manos del gobierno francés de Vichy, que tenía unos 100.000 soldados en el norte de África.

Pero De Freitas fue arrestado a tiempo, por orden del MI5, el servicio de contraespionaje británico. Según los archivos, los mensajes en código que enviaba De Freitas llamaron la atención de los servicios de inteligencia británicos en los meses anteriores al lanzamiento de esa operación.

"No hay duda posible de que De Freitas es un agente alemán", escribió el director general del MI5, Sir David Petrie, en una nota al ministerio de Exteriores británico, con fecha del 24 octubre de 1942. Petrie juzgó que el riesgo de que el barco 'Gil Eannes' se percatara del convoy de buques estadounidenses era demasiado alto, por lo que ordenó interceptar en el mar a De Freitas, se lee en este apasionante expediente que mezcla elementos que parecen salidos de una novela de espionaje con hechos históricos.

Tras su detención, el portugués fue trasladado a Gibraltar y luego a Londres, donde fue interrogado por los servicios de contraespionaje y reconoció que era un espía nazi. Después de la guerra, De Freitas fue expulsado.

Y el éxito de la 'Operation Torch', lanzada en las playas africanas el 8 de noviembre de 1942, cuando 600 buques desembarcaron a 70.000 soldados aliados, fue decisiva para la victoria aliada sobre los nazis.

Fuente: Yahoo

Hallan sellos Soviéticos Usados por Agentes Nazis para Infiltrarse en la URSS

Una partida de sellos soviéticos utilizados por los servicios secretos nazis para infiltrarse en la URSS han sido encontrados en un escondrijo en el enclave ruso de Kaliningrado, informó hoy la agencia oficial rusa Itar-Tass. Los timbres oficiales, algunos originales y otros falsos, servían para elaborar documentación para los agentes de la "Abwehr", los servicios de inteligencia nazis, que eran enviados a la retaguardia soviética durante la II Guerra Mundial.

El escondrijo fue construido en una zona boscosa cerca de la localidad de Pereslávskoye, en un territorio que antes del fin de la II Guerra Mundial formaba parte de la Prusia Oriental alemana.

Entre el material encontrado hay sellos de la policía o un timbre triangular para el envío gratuito de cartas por parte de los soldados, informó Valdas Ryzhkov, comandante del grupo "Friedrichsburg", que se dedica a buscar restos de la II Guerra Mundial.

Un sello de la policía de la ciudad de Taganrog, en el sur de Rusia, ya ha sido enviada al museo del ministerio del Interior en Moscú.

El resto de timbres engrosarán el fondo del museo histórico de Kaliningrado, enclave en el mar Báltico que pasó a formar parte de Rusia finalizada la II Guerra Mundial

Fuente: El Confidencial

Imágen: Sello Ruso de 1944

¡¡¡Historia Misteriosa!!! El Héroe de la Nieve

El subteniente de La Nueve, el canario Miguel Campos, uno de los libertadores de París en la II Guerra Mundial, "el tipo nato de guerrillero que dominaba instintivamente todas las artes de la guerra" según escribió en sus memorias Raymond Dronne, capitán de la IX Compañía de la 2ª División Blindada Leclerc, tendría hoy más de 84 años si estuviera vivo, un dato que se desconoce y puede resultar improbable teniendo en cuenta que la valentía de este soldado le llevaba a cargarse de granadas los bolsillos de la chaqueta y lanzarse al cuerpo a cuerpo contra los tanques nazis en medio de una batalla.

Cuando con poco más de veinte años le condecoraron por su participación en la campaña de Normandía especificaron que el canario Campos, "efectuó una audaz acción, introduciéndose más de tres kilómetros en el interior de las líneas enemigas, logrando capturar a 129 alemanes, liberar a 8 americanos prisiones y conseguir un importante botín que incluía 13 automóviles y un remolque". "El 17 de agosto", señala también el documento, "con su sección, avanzando a pie, repelió un fuerte ataque de las tropas SS, matando a una veintena de nazis".

Su vida militar, ya ven, está al alcance de cualquiera en algunos libros, entre ellos La Nueve, de Evelyn Mesquida, publicado recientemente, pero casi nada se sabe de los verdaderos orígenes y el destino final de este anarquista que luchó en la Guerra Civil, la contienda norafricana y la segunda gran guerra, y que con la esperanza de que España también fuera liberada creó una unidad de seis soldados ajena a los mandos aliados -que la conocían y hacían la vista gorda- cuya finalidad era exclusivamente recuperar armamento y munición abandonado por el enemigo y ocultarlo para la batalla que, pensaba el canario, libraría la guerrilla antifranquista, apoyada por las Fuerzas Aliadas, con el fin de liberar a los españoles del fascismo tras la victoria contra Hitler.

Los datos apuntan que Miguel Campos, del que sólo existe una foto conocida, nació en Tenerife, concretamente en el Puerto de la Cruz, pero tampoco avala nadie esa información porque muchos republicanos cambiaron de nombre al acabar -y perder- la Guerra Civil para que sus familias no fueran represaliadas. El historiador Alberto Anaya, no obstante, recordaba la semana pasada que "en una ocasión, durante una conferencia" se le acercó "un señor ya muy mayor, creo que del Partido Socialista", que había conocido al combatiente canario y contaba que era del Puerto de la Cruz. Y si el origen de Campos es confuso, la muerte del soldado abre todavía más dudas. A mediados de diciembre de 1944, después de liberar París y poner rumbo a Amberes, La Nueve participa en la batalla de las Ardenas y durante una operación en solitario Miguel Campos desapareció. "Nunca se tuvo noticia de él", escribieron los supervivientes. Su cadáver no se halló jamás. Sin amigo, sin venganza ni esperanza pero con rabia y envuelto por el durísimo invierno europeo, se pierde la pista de otro canario ejemplar. ¿Quedará alguien capaz de rescatar la memoria de este héroe?

Fuente: La Opinión de Tenerife

De Galán de Hollywood a Espía Británico

Tras participar en seis obras de teatro en Broadway, el actor londinense Leslie Howard consiguió su primer papel en Hollywood. Poco después, su encanto personal y su voz luminosa le llevaron directo al estrellato. Participó en películas como Lo que el viento se llevó y La Pimpinela Escarlata, encarnando la mayoría de las veces a un galán despistado y enigmático pero muy atractivo.

"Había en él una misteriosa manera de ser que seducía a sus grandes enemigos de una manera inaudita y sin esfuerzo. Sus conquistas eran constantes, pero sus amigos se quejaban del trato que recibían", describe José Rey Ximena en El Vuelo de Ibis (Ediciones Facta), libro que rescata un episodio olvidado de su vida: su enigmático viaje a la España de Franco en mayo de 1943.


Propagandista e intelectual

Howard también era un intelectual (escribía en New Yorker y Vanity Fair) que avivó su compromiso político cuando estalló la guerra europea en agosto de 1939. Primero colaboró en las emisiones de la BBC en Britania os habla, dirigidas al público norteamericano que vivía al margen de la tragedia europea. Después creó una productora para realizar películas bajo el patrocinio del Ministerio de Información, filmando las primeras películas de propaganda para impulsar la participación de EEUU en la guerra. Entre ellas, Pimpinela Smith, una sátira del nazismo que utiliza fundamentos de la fe cristiana.

"Estamos ante el mayor desafío al que ninguna civilización en la Historia ha tenido que enfrentarse", advirtió Howard. "Podemos reprocharnos nuestro fracaso, pero no tendrán otra solución que combatir a un tirano". En 1943 fue invitado por el Gobierno británico para que viajase a España, donde pronunciaría unas conferencias bajo el auspicio del Instituto Británico. En realidad, Howard trabajaba para el servicio de inteligencia británico como propagandista e informador.

Así, el 28 de abril, el DC-3 llamado Ibis despega con Howard a bordo, pertrechado únicamente con notas de sus conferencias. Según Rey Ximena, Howard era el "mensajero" elegido por Winston Churchill para asegurarse de que Franco se mantendría al margen de la guerra. En Madrid, el actor fue recibido como una estrella, "asistiendo a corridas de toros y juergas flamencas".

Pero su objetivo real era "asegurar la paz con Inglaterra". Para corroborar este dato, Rey Ximena comenzó una investigación que lo llevó a descubrir una serie de cartas entre Howard y Anthony Eden, secretario de Defensa británico, en las que efectivamente revela que el actor fue enviado a España en una misión secreta.


Mensaje a Franco

Según le confirmó la actriz Conchita Montenegro (la primera española que triunfó en Hollywood) al autor de este libro antes de morir, Howard vino a entregar un mensaje personalmente a Franco. Montenegro, que era la mujer del falangista Ricardo Giménez-Arnau y antigua novia del actor, sirvió de enlace entre él y Franco. El pretexto, una producción en la que Howard interpretaría a Cristóbal Colón. Después, el mensaje: el Gobierno británico no intervendría en España en caso de ganar la guerra, a cambio de que España mantuviese su neutralidad.

El 1 de junio de aquel año, Howard tomó un avión civil en el aeropuerto lisboeta de Portela rumbo al aeródromo de Whitechurch. Pero poco después de despegar, una patrulla de Junkers-88 alemanes atacó al vuelo 777 de la KLM. El Ibis fue derribado por los alemanes al norte del cabo Ortegal, cerca de Cedeira. Jamás se encontraron restos y Howard fue declarado desaparecido. Howard no pudo entregar el mensaje de respuesta, pero el suyo fue un acto heroico al que, según Rey Ximena, "hay que hacer justicia en la historia".

Fuente: Público

El 9 de Noviembre, Fecha Crucial para Alemania

El 9 de noviembre es un día muy marcado para todos los alemanes. Desde cualquier punto de vista representa el aniversario total de su inmensa capacidad, tanto para destrucción sin límites lógicos, léase el nazismo, como para la creación de una esperanza de futuro, el final del Muro de Berlín. Un 9 de noviembre de 1938, miles de militantes de los distintos grupos paramilitares nazis y simpatizantes desataban una ola de violencia sin precedentes y a escala nacional, incluida Austria, contra sus conciudadanos de religión judía.

Con ejecuciones callejeras (hasta 200, según las versiones), miles de sinagogas destruidas (unas 1.500, casi el total), al igual que miles de viviendas y unos 7.000 comercios regentados por judíos. Para muchos historiadores, la 'Kristallnacht' (Noche de Cristal o Noche de los Cristales Rotos en su modo más extendido) fue el primer paso en el llamado Holocausto, donde junto a un millón de judíos fueron masacrados en campos de exterminio miles de gitanos, izquierdistas, homosexuales, discapacitados cerebrales y pueblos eslavos tachados de 'Untermenschen' (infrahumanos) en el ideario nacionalsocialista. Adolf Hitler se quitaba por fin la careta y varios gobiernos rompían relaciones con su Tercer Reich, no así EEUU.

También un 9 de noviembre de 1989 el Muro que durante décadas había separado a alemanes del oeste y del este, por obra y gracia de la Unión Soviética, se derrumbaba por sorpresa y sin que ningún servicio de espionaje internacional lo hubiera pronosticado, incluido el de la Alemania occidental. Y todo ocurrió porque el pueblo quiso y un ministro cometió un desliz.

Hace un tiempo, a mi llegada a Alemania, una bella y pequeña chilena me contaba sentados en los escalones del Altes Museum, con vistas a lo que queda del antiguo parlamento de la difunta República Democrática Alemana (RDA) y el relajante Jardín de la Diversión, el 'backstage' del último día del Muro. Esta eventual guía turística narraba con su fascinante acento cómo el entonces ministro de Propaganda del este, Günter Schabowski, a la sazón miembro del Politburó comunista, se veía obligado a representar al Gobierno en una rueda de prensa en directo porque ninguno de sus compañeros podía o estaban todos fuera de Berlín de vacaciones.

La RDA era un cadáver y la presión social para pasar a Occidente resultaba insostenible. En esas, Schabowski, según nuestra chilena y realmente pudo ocurrir así —lo corroborará este oyente—, acude con poco tiempo a la rueda de prensa y sin apenas haberse leído los informes. Su cometido es verificar que el agonizante Gobierno prevé flexibilizar claramente los viajes más allá del 'Muro de contención antifascista', en la denominación histórica germanocomunista.

Un periodista de la agencia italiana Ansa, Ricardo Ehrman, le pregunta cuándo será efectiva la decisión. El ministro duda, mira sus papeles, no ve el párrafo donde pone "medidas escalonadas" y contesta: "En cuanto lo diga... Inmediatamente".

Fue el disparo de salida para miles de alemanes del este que agarraron sus 'travies' de fabricación germanooriental y acudieron al Muro. Querían salir. Los guardias no rechistaron y abrieron las puertas. Las televisiones del mundo mostraban a legiones subidos al Muro y demoliéndolo con todo tipo de ingenios.

Nacía la esperanza de la Unificación, que el efectivo Helmut Kohl consiguió hacer comprender tanto a Ronald Reagan como a Mijail Gorbachov. Un año más tarde, renace Alemania de sus cenizas. Diecinueve más tarde, el paro en el este es sensiblemente más alto que en el oeste y muchos quieren emigrar. En el ex territorio de la RDA, la imagen de aquel régimen se ha suavizado. Aquellos eran los tiempos del empleo total, el mismo Trabant y la misma pastilla de jabón para todos. A cambio, el silencio bajo la amenaza de la represión.

Sí, efectivamente, el 9 de noviembre es un día importante en Alemania. La propia canciller, Angela Merkel, tiene previsto hablar en la sinagoga de la Rykerstraße en Berlín, una joya arquitectónica que el año pasado se reinauguraba tras servir durante años como almacén y establos. Se salvó de ser destruida porque está encastrada entre edificios de viviendas y esa noche los vecinos de aquellas lograron hacer entrar en razón a las huestes nazis. Cordura dentro de la locura.

Fuente: CARLOS ÁLVARO ROLDÁN - El Mundo

Tecnología para 007


Uno de los peores enemigos

El actor amateur Harold Sakata protagonizó uno de los roles más memorables en las sagas de James Bond cuando se calzó este sombrero blindado y con un silencio letal y su artes marciales se enfrentó a Sean Connery en el mísmisimo Fort Knox, repletito del oro de Estados Unidos.

El temible guardaespaldas Odd Job, interpretado por Sakata quedó inmortalizado en Glodfinger (1964).


Multiusos

Unas décadas después, el móvil del agente 007 en El mañana nunca muere permite electrocutar a los enemigos, analizar huellas dactilares o abrir puertas. Incluso el coche de James Bond puede ser conducido por control remoto utilizando un móvil.


Móvil en el coche

El Aston Martin del agente al servicio de Su Majestad estaba equipado con un telefóno en el filme Desde Rusia con amor. Los dispositivos especiales que usa James Bond están diseñados y contruidos para él por Q, el responsable de la sección de Investigación y Desarrollo del servicio secreto británico.




Por los aires

En las primeras escenas de Operación Trueno, Bond escapa con un aparato autopropulsado.


El hombre de la pistola de oro

El arma está limitada a una sola bala, ya que el antagonista de Bond (el agente del KGB interpretado por Christopher Lee) la monta usando un bolígrafo y un cajetín de tabaco.


Vehículo submarino

En El espía que me amó el automóvil de Roger Moore, el Bond de 1977, se transforma en submarino.


El vídeo de los mejores inventos de Q, el inventor de la saga 007.

Fuente: ADN

¡¡¡Interesante!! “Lo que Encontré en el Cráneo de Hitler”

Así se titula la conferencia en la que el biólogo forense alemán, Mark Beneckle, narra cómo identificaron el cadáver del dictador alemán medio siglo después de su desaparición.


“Supongo que soy un verdadero nerd: gafas, camisa de modelo a cuadros, no radio, no televisión, y por profesión ”, así comienza la descripción que con humor hace de sí mismo Mark Benecke, el biólogo forense alemán que participó en la investigación de National Geographic Channel para identificar los restos del dictador alemán Adolf Hitler y quien también asesoró a las autoridades colombianas en el caso del asesino en serie Luis Alfredo Garavito.

Invitado por la Universidad de Antioquia como conferencista al Simposio de Entomología Forense —en el que se trató la utilidad de insectos en la investigación criminal— y por Parque Explora, el centro interactivo de ciencia de Medellín, Mark narró anécdotas y secretos de su trabajo como investigador forense.

“Como muchas personas nacidas en Alemania tiempo después de la Segunda Guerra Mundial, en gran parte consideré a Hitler como una broma muy mala, sumamente cruel contra la humanidad. Nunca había pensado en Hitler como una persona real y física”, relata Mark.

No hasta que los directivos de National Geographic Channel lo invitaron a formar parte del equipo de expertos que tendría que resolver uno de los misterios más fascinantes del siglo XX: ¿qué pasó con el cadáver de Hitler?

El dictador alemán había ordenado quemar su cuerpo para que sus enemigos, próximos a Berlín, nunca lo encontraran. En un breve texto sobre el tema, Mark explica que, sin embargo, en los últimos días de la guerra, en la ciudad había cierta dificultad para conseguir suficiente combustible para incinerar un cuerpo humano. El conductor de Hitler sólo obtuvo unos 180 litros (50 galones) así que luego de quemarlo, el cuerpo quedó bastante ennegrecido en la parte externa pero tenía sus órganos y huesos intactos.

Los restos de Hitler finalmente fueron destruidos por orden de la cabeza de la KGB, Yuri Andropov, en 1970. Las cenizas se dispersaron en un río de Alemania Oriental y tan sólo se conservaron unos fragmentos del cráneo así como algunas piezas dentales. Pese a la evidencia, el mito de Hitler nunca dejó de crecer y aún hoy miles de personas creen que sobrevivió a la guerra y pasó a la clandestinidad.

Enganchado en la “más bizarra de las investigaciones forenses”, la tarea de Mark consistió en asomarse una vez más a los archivos de la época, hablar con testigos sobrevivientes y cotejar los dientes guardados por los servicios secretos rusos con los bosquejos dentales que realizó el odontólogo de Hitler.

La parte más difícil de la tarea fue, en su opinión, hablar con los testigos de la época: “Los traductores de Stalin, su secretaria y el traductor del servicio militar, eran muy viejos y era muy difícil hablar con ellos. No se concentraban”.

Diversos indicios, como un puente dental, algunas otras pequeñas estructuras metálicas y la forma de los dientes, no han dejado mayores dudas a los investigadores: Hitler murió antes de la entrada de los rusos a Berlín y estos son sus restos.

Con humor, Mark dice: “Los dientes de Hitler eran tan malos que sólo por los dientes era posible identificarlo. El mal estado de su dentadura también explicaría por qué todo el mundo se quejaba del mal aliento del dictador”.

Fuente: El Espectador