Coincidiendo con el primer aniversario del Teide como patrimonio de la humanidad, el observatorio del Teide (Tenerife) abrió sus puertas para el público en general entre los días 27 y 28 de Junio. Oportunidad que hemos aprovechado para saber un poco más sobre el trabajo que desempeñan en este interesante lugar y preguntar sobre algunos fenómenos que se producen a vista humana en nuestros cielos. Por cierto, las imágenes de los exteriores de las instalaciones se ven afectadas por la espesa calima de ese día.
La visita fue muy interesante, en primer lugar un experto nos habló del entorno natural tan peculiar que rodea el observatorio. Un entorno con temperaturas extremas, pues son muy altas en verano y muy bajas en invierno, debido a la gran altitud en que se encuentra el observatorio. Arácnido cazando sobre una margarita del Teide en Izaña
Muflones, conejos, cernícalos, lisas, lagarto tizón, margarita del Teide, los tajinastes, erizos, murciélagos, insectos, arácnidos, coleópteros, ...., la vida rodea este observatorio que no sólo observa las estrellas sino que se para a mirar a su alrededor y a cuyas instalaciones acuden estudiosos de la naturaleza. Unas de las curiosidades de Izaña son Tinguaro y Guajara, dos relojes solares inclinados que se encuentran en la cara este y en la oeste de la pirámide del laboratorio solar respectivamente. Aunque realmente son dos caras de un mismo reloj ya que Tiguaro sirve para indicar la hora durante la mañana y una parte de la tarde y Guajara durante el final de la mañana y toda la tarde. En el laboratorio solar se estudia principalmente el interior solar con ayuda de la Heliosismología. Si vuestra curiosidad va más allá, podéis visitar virtualmente www.telescope.org dirección perteneciente al Bradford Robotic Telescope, telescopio perteneciente a la universidad de Bradford y desde cuya web, de manera gratuíta, se puden ver imágenes realmente increíbles. Tal y como indica su nombre fue diseñado para poder ser manipulado con un sistema robotizado. Interior del Bradford Robotic Telescope Una de las cosas que aprendimos en esta visita fue que esa visión del astrónomo observando directamente las estrellas con su ojo pegado al telescopio se ha quedado obsoleta. Hoy en día estos colosos se dirigen prácticamente solos y los datos captados por ellos son enviados a unos chips cuyos datos van al ordenador. El astrónomo trabaja desde sus oficinas y pasa pocas veces al año por las instalaciones, teniendo ya los datos con los que trabajar poco tiene que hacer en el observatorio.
Hemos observado, con uno telescopios como lo que véis en la fotografía, al sol y a la luna. Para poder estudiar directamente a nuestro sol los telescopios disponen de unos filtros especiales para que nuetros ojos no sean dañados mientras observamos. Uno de los monitores tuvo la amabilidad de realizar una demostración con un telescopio más pequeño sin su filtro; papel, plástico y madera ardieron en segundos. Viendo esto, podemos hacernos una idea de lo poderosos que son los rayos solares y lo conveniente que resulta tomar precauciones cuando queramos hacer algún tipo de observación donde esté ivolucrado el sol. Uno de los datos interesantes de la esta experiencia directa es el tiempo que tarda la luz solar en llegar hasta nosotros, si el sol se apagara de repente tardaríamos 8 minutos en darnos cuenta, algo parecido pasa con las estrellas. Incluso puede que algunas que vemos actualmente lleven sin existir bastante tiempo. Exteriores del telescopio OGS
Después de esta experiencia visitamos el telescopio OGS (Estacion Óptica Terrestre) cuyo cometido es la de ser la estación de óptica terrestre del satélite de telecomunicaciones Artemis, cofeccionar mapas de la basura espacial en diferentes órbitas alrededor de la tierra y realizar observaciones astronómicas nocturnas. Es increible entrar dentro de la edificio y ver las dimensiones del instrumento óptico. Las observaciones a ojo humano también son explicadas por una monitora, en este caso hablamos de los eclipses, las auroras boreales y las lluvias de estrellas. Unos temas apasionantes.
En fin, fue una jornada muy fructífera en el que el personal del observatorio fue todo amabilidad con los visitantes, cualquier pregunta la contestaban sin ningún problema, cosa que es de agradecer, al igual que tomar fotos de las instalaciones. Firmado: Mónica Marrero MDSS
Eso sí, se sale sintiéndose uno un poco más pequeño.
Fotos: Nicky Marrero
Foto de la Luna: Bradford Robotic Telescope

