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La Coctelera

Categoría: EL CONTADOR DE HISTORIAS

LAS OLÍMPICAS JUDIAS DE HITLER



"La cobertura de prensa no debe mencionar que dos atletas no arias integran el equipo femenino alemán: Helene Mayer (esgrima) y Gretel Bergmann (salto de altura y disciplinas combinadas de pista y campo" 16 de julio de 1936. Así de estrictas eran las instrucciones a los periodistas del Ministerio de Propaganda guiado por Joseph Goebbels cuando iban a comenzar los Juegos Olímpicos de Berlín. El gobierno nazi se empeñaba en dar una buena imagen al mundo, pero evitaba recordar su política anti-judía ante los ojos de millones de espectadores.

El caso de Helene Mayer resultó el más chocante de los que hoy recuerda en una exposición el Museo del Holocausto en Washington. Rubia, alta y de ojos verdes, era el ejemplo perfecto para propagar la idea de la superioridad de la raza aria en Alemania. Con 17 años había conseguido la medalla de oro en la prueba de esgrima en los Juegos de Ámsterdam con una superioridad aplastante (18 victorias en 20 enfrentamientos) y las jóvenes del país jugaban con muñecas que la representaban. Era la alumna más destacada del maestro Arturo Gazzera en Offenbach y un orgullo para el país. Incluso formó parte de un programa de intercambio de jóvenes para estudiar Derecho Internacional en Estados Unidos.

Sin embargo, tras el ascenso de Adolf Hitler al poder en 1933, se descubrió que Mayer tenía un padre judío -un físico fallecido en 1931-. Inmediatamente fue expulsada de la escuela de esgrima y decidió permanecer en Estados Unidos, acogida por la escuela a la que había llegado como alumna de intercambio.Reclutada por los nazis

Mayer deseaba la revancha de los Juegos de Los Ángeles -donde quedó quinta- y la presión internacional se la otorgó. Estados Unidos amenazó con boicotear los Juegos si Alemania perseveraba en su persecución contra los judíos y el gobierno nazi maquilló sus acciones concediendo a 21 atletas -Mayer entre ellos- la oportunidad de competir bajo la bandera del III Reich.

Finalmente, la tiradora fue la única representante con orígenes judíos en la cita olímpica. Logró la medalla de plata tras perder con la competidora húngara -también judía- y subió al podio ante la mirada vigilante de todo el mundo. Mayer saludó con el brazo derecho en alto y el saludo "Heilt Hitler" ante todo el estadio. Desde entonces, se ha especulado sobre el polémico gesto de la deportista -obligatorio para todos los alemanes- y algunos medios han apuntado la presión del régimen nazi en un país en el que todavía vivían su madre y sus dos hermanos. Tras los Juegos, Mayer retornó a su vida en Estados Unidos, donde ganó varios campeonatos. En 1952 retornó a Alemania para casarse en Stuttgart y falleció un año después a causa de una larga enfermedad. En el año 2002 Millie Mogulof escribió una biografía sobre la única judía que compitió por Alemania en Berlín.

Fuente: adn.es

LA BIBLIOTECA DE MEDUSSA: "El monstruo de feria que leía a Jane Austen"

Había una vez un Hombre Elefante... Podría comenzar así. Como un cuento. Pero el Hombre Elefante existió de verdad. Su nombre es Joseph Carey Merrick y nació en Leicester en 1862. No tenía trompa ni largas orejas, lo que sufría era, según han concluido los expertos decenios después de su muerte, una extraña enfermedad conocida como síndrome de Proteus. El resultado, un crecimiento desmesurado de la piel, malformaciones en el esqueleto y tumores por todo el cuerpo que lo convirtieron en un auténtico monstruo para su época.

Turner publica en español La verdadera historia del Hombre Elefante, escrita por Michael Howell y Peter Ford (Lee el primer capítulo La verdadera historia del Hombre Elefante) y en la que reconstruyen la corta biografía de este ser humano, que murió con 27 años desnucado por el peso de su cabeza. A caballo entre el ensayo médico y el retrato costumbrista, consiguen acercar al lector los sentimientos de este histórico personaje y el dickensiano mundo en el que vivía.

Como buen héroe de cuento, la madre de Joseph (amantísima, no podía ser de otra manera) murió cuando él tenía once años y, tras las segundas nupcias de su padre, su madrastra se encargó de amargarle la existencua escatimándole la comida y obligándole a realozar trabajar que sus deformidades le hacían imposible. Después de varios intentos de huida, a los quince años abandonó su hogar y comenzó a buscarse la vida intercalando todos los empleos que pudo.

Fascinación y morbo

La Inglaterra de Jack el Destripador -prácticamente contemporáneo del protagonista-, sentía una mezcla de horror y fascinación por los monstruos. Pagaba por verlos y Merrick, después de intentar ganarse la vida inútilmente, se convirtió en lo que se conoce como un monstruo de feria. ¡Pasen y vean al Hombre Elefante!, decía el feriante Tom Norman. Previo pago de dos peniques, los británicos podían asistir libremente el terrible espectáculo de contemplar a este hombre deformado.

"Su única manera de sobrevivir era ésta: mostrarse y mostrar todo lo que tenía que ocultar durante sus paseos cotidianos", aseguró el periodista y escritor Jordi Costa en la presentación en Madrid de este volumen. "Eso sí, gracias a ello y en contra de algunas versiones que nos han llegado, este trabajo le otorgó una comodidad económica nada desdeñable para su tiempo". Aunque parezca mentira, ser un monstruo de feria le permitió vivir decentemente un buen número de años.

A lo largo de la historia, este personaje ha seducido a miles de personas. David Bowie le dió vida en el teatro, David Lynch lo llevó al celuloide e incluso en los años 90 surgió el bulo de que Michael Jackson había comprado su esqueleto. Era mentira, pero el cantante hizo un guiño al rumor en el vídeo de Leave me alone, en el que aparecía bailando con los supuestos huesos del Hombre Elefante.


Pero también en su tiempo consiguió la atención de contemporáneos ilustres. El recuerdo de Joseph Carey Merrick ha llegado como el de un hombre sensible, culto y educado, que leía a Jane Austen y recibía a la princesa de Gales o el duque de Cambridge.

Después de su paseo por ferias, el médico Frederik Treves, estudioso de las enfermedades que provocaban deformaciones, consiguió ingresarlo en un hospital y hasta se reunió un bote ciudadano para costearle su estancia en la clínica. Fueron los años más felices de este hombre que creía que sus males se debían al ataque de un elefante que sufrió su madre durante el embarazo.


La verdadera historia del Hombre Elefante se acerca a la vida de Joseph Carey Merrick de una manera humana y médica. Como afirmó el pintor Eduardo Arroyo en la presentación, "es un texto científico pero se ve el alma del monstruo y se descubre a un hombre que ama, que siente, que sufre". Un personaje de carne y hueso que vivió una vida no muy lejana a la de un cuento triste. Al menos tuvo su propio final feliz.

Fuente: adn.es

LOS ORÍGENES DE LA ALQUIMIA


¿Sabía usted que antes de que la química y las ciencias naturales hicieran su aparición a principios del siglo XVIII, ya en la Europa medieval tenía su máxima expresión una pseudociencia que se venía practicando en rigor cuatro siglos antes de la era cristiana?

Esta actividad, sin nombre definido al principio, estaba encaminada a otorgar a los metales considerados innobles, como el cobre y el plomo, cualidades propias del oro y de la plata, y a encontrar por medio de experimentos la piedra filosofal, una de las sustancias claves para tratar enfermedades y dar con la fórmula perfecta para que el hombre alcanzara la inmortalidad.

Se cree que el origen de esta práctica se remonta a la Grecia antigua donde algunos filósofos como Demócrito, formularon la hipótesis de que todo estaba formado por átomos, una idea que fue llevada a la práctica en Egipto, donde se buscó afanosamente los sustitutos del oro por medio de la transmutación de otros metales. Los primeros datos sobre la Alquimia, que debe su nombre al vocablo árabe al-kimiya, se encontraron registrados en los papiros de Leyden y de Estocolmo, escritos en el siglo III.

Para crear un sistema de simbología los primeros practicantes de la Alquimia concibieron siete principios basados en el aire, el fuego, el agua, la tierra, el azufre, el mercurio, y la sal. También presumían que la astrología influía en las propiedades de cada metal, y que éstos guardaban relación con los cuerpos celestes, como era el caso del oro, que tenía su equivalente en el sol, y la plata en la luna.

Fuente:
hablandodetodo.net/Glenda

Imágen: "El sol negro" (alegoría del oro común), del "Splendor de Solis" de S. Trismosín, siglo XVI, British Library, Londres.

LA GESTA DE RAMA LLEGA A LONDRES


El viaje iniciático de Rama

Casi 120 pinturas antiguas sobre la vida, las aventuras y el triunfo final del legendario rey indio Rama se exponen por primera vez a partir de mañana en la British Library, en Londres.Las pinturas están minuciosamente detalladas y profusamente ilustradas y datan del siglo XVII. Hace un tiempo fueron unidas en un libro y sólo estaban disponibles para académicos e investigadores."Estoy emocionado porque estamos en disposición de mostrar el magnífico manuscrito de Mewar Ramayana, uno de los manuscritos más bellos sobre el ciclo épico de Ramayana", ha señalado el comisario de la exposición, Jerry Losty. En la imagen, Sita y Laksmana, la esposa y el hermano de Rama, rechazan que se marche solo al éxilio y se unen a él. Los tres dejan la ciudad de Ayodhya en un carromato, para desesperación de sus padres.


Historia de amor y valor

"Es uno de los grandes textos seculares de la historia de la literatura. Su influencia se extiende no sólo a través de la India sino a lo largo de todo el sureste asiático y perdura hasta hoy", ha añadido hoy Losty, en la presentación de la muestra, titulada El Ramayana: amor y valor en la gran historia épica de la India. En la imagen, el poderoso mono Hanuman salta a través del océano hacia Lanka y a mitad del camino se tira de cabeza a las fauces del monstruo Surasa. Saldrá de la bestia a través de una oreja.



Reencarnación de Vishnú, el mayor dios hindú

La historia del Ramayan se sigue narrando hoy en día en películas, bailes, canciones y funciones de marionetas. Los paneles, cada uno de los cuales va acompañado por un texto que explica lo que sucede en la escena y detalla su sentido dentro del ciclo épico, describe cada paso en la vida de Rama, a quien se considera la quinta encarnación de Vishnú, el dios supremo del culto hindú. En la imagen, los demonios tratan de alzar al gigante prostrado Kumbhakarna, hermano de Ravana, golpeándole con armas y bastones y gritándole en la oreja.



Una gesta en siete volúmenes

Originalmente la narración comprende 400 pinturas y 24.000 versos en sánscrito. La imágenes se recopilaron en siete volúmenes de los que la British Library posee cuatro y medio. Las pinturas, que se realizaron en la corte Rajput de la provincia de Rajastán, al norte de la India, han sido extraídas de los volúmenes recopilatorios para conservarlas mejor. De este modo ha sido posible exponerlas al público, aunque bajo una luz ténue. En la imagen, los aliados lanzan un asalto a los muros de Lanka.

Originales del siglo XVIII

Las pinturas, que se realizaron en la corte Rajput de la provincia de Rajastán, al norte de la India, han sido extraídas de los volúmenes recopilatorios para conservarlas mejor. De este modo ha sido posible exponerlas al público, aunque bajo una luz tenue. Rama y sus compañeros exiliados se preparan para la ceremonia de su consagración como rey.




Fuente: elpais.com

EL RECORRIDO DE LA LLAMA OLÍMPICA POR EL MUNDO FUE IDEA DE HITLER


Ante la sorpresa de que varios grupos militantes de distintos países intentaron apagar la llama olímpica que por estos días recorre numerosos países, en protesta por la situación de los Derechos Humanos en China(país anfitrión de los juegos olímpicos en la ciudad de Beijing) la historia demuestra que la noticia no debería sorprender demasiado.


Lo cierto es que el fuego olímpico es una tradición de la Grecia antigua que fue rescatada después de muchos siglos en 1928, en los juegos de Ámsterdam, ceremonia que volvió a repetirse en Los Ángeles en 1932.

Sin embargo, la costumbre -que pronto se convirtió en tradición- del recorrido de la antorcha por muchos países participantes de las olimpíadas, tal como lo conocemos en la actualidad, fue por obra y gracia de… Adolfo Hitler.

Aunque cueste creerlo, la antorcha olímpica, uno de los símbolos de la hermandad entre los pueblos (o al menos el deseo que algo así exista) se conoce gracias a uno de los genocidas más grandes de la historia. Fue Hitler, convencido de que los juegos olímpicos de 1936 de la ciudad de Berlín serían una inmejorable oportunidad para publicitar los “logros” de su régimen, quien decidió -a través de Carl Diem, presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos- que la antorcha olímpica se transportara desde las ruinas del templo Hera en la ciudad griega de Olimpia hasta Berlín.

Por supuesto, después de que más de 3000 atletas realizaran una carrera para transportar la antorcha desde Grecia hasta Alemania, el nazismo preparó con un fuerte sentido de puesta en escena -ideada por Albert Speer, el arquitecto de Hitler y responsable de la conocida iconografía del nazismo- y de propaganda -la cineasta Leni Riefenstahl filmó todos los juegos y luego hizo el film “Olimpia”, otro de los elementos de marketing del régimen- la llegada del corredor de fondo Fritz Schilgen, quien encendió la llama olímpica en el estadio e inauguró el conocido espectáculo de la antorcha, el mismo que hoy recorre naciones hasta llegar al país anfitrión de los juegos.

Por lo tanto, no es de extrañar que los juegos olímpicos y el símbolo de la llama sean un elemento que bien puede servir para publicitar un régimen político, y del otro lado, también puede ser el elemento para que las voces de los que se oponen al mismo tengan prensa.

Fuente: derf.com

EL REY YU, EL “NOE” CHINO


Conocido por algunos historiadores occidentales como ‘Noah’, King Yu fue mas popularmente asociado “con la gran inundación” como el ingeniero líder que se las arregló para vaciar los torrentes y recobrar la antigua vida de la agricultura.

Una inundación sin precedentes que tuvo lugar alrededor del año 2300 a.C. produjo una enorme aflicción a las grandes comunidades agricultoras. China fue separada en muchas islas y toda la estructura del cultivo estuvo al borde de la destrucción. Enfrentando estas serias situaciones, el Rey Shun, nombró entonces al padre de Yu para enfrentar la inundación, o al menos mitigarla, sin embargo, su intento de construir mas diques probó ser un fracaso a pesar de los duros trabajos involucrados por nueve años; consecuentemente fue sentenciado a muerte.

Es probablemente una mezcla de emociones despertadas por la gente afectada por tanto tiempo y el deseo de resucitar el nombre familiar, que Yu decidió aceptar la misma misión dada por el rey.

Yu creía que para domar la inundación debía tener un entendimiento profundo tanto del recurso de aguas como de la geografía de China. Empezó a viajar para investigar y reunir toda la información que necesitaba, años de investigación en el campo y trabajo en terreno, lo llevó mas tarde a su enfoque técnico, una combinación de desagües y construcción de diques.

Yu es conocido ampliamente por su devoción a su misión, el no visitó a su familia en muchas ocasiones cuando pasó por su pueblo natal, hasta que se las arregló para mantener la inundación bajo control. Fue premiado con el título de Gran Yu con un brillante jade de color negro, el color tradicional que representa el agua, y uno de los cinco elementos que según los antiguos chinos crearon el mundo.

Yu se convirtió en rey después de que el antiguo rey falleciera, y además estableció el primer sistema de impuestos en China.

Yu es el último de cinco reyes divinos en la antigua China. Él hizo la corona hereditaria en su familia en vez de elegir a un sucesor dentro de la sociedad entera; esto marca el establecimiento de la primera dinastía en China.

Aunque es ampliamente aceptada la existencia del período de cinco reyes divinos por el pueblo chino, sin embargo, las leyendas están tan entrelazadas con mitos que ha sido una prueba intrincada revelar la verdadera historia de ese período.

Fuente: Lagranepoca.com

LA ESCUELA DE LA MUERTE


La rueda de prensa que tuvo lugar el 20 de marzo de 1933 en el cuartel general de la Policía de Múnich fue histórica. El jefe interino, un joven de 32 años con un rostro casi infantil, convocó a los periodistas con la intención de comunicarles una verdadera primicia. Casi tres semanas después del incendio del Reichstag de Berlín y en medio de un proceso destinado a convertir el nuevo Gobierno dirigido por Adolf Hitler en una perfecta dictadura, Heinrich Himmler anunció ese día que el régimen había decidido abrir el primer campo de concentración destinado a «tranquilizar» a los enemigos del régimen.

«El próximo miércoles se abrirá, en las cercanías de Dachau, el primer campo de concentración con capacidad para 5.000 personas», desveló Himmler, que con el tiempo llegaría a convertirse en el poderoso jefe de las temidas SS, el fanático brazo armado del partido. «Allí serán encerrados los comunistas, los funcionarios marxistas y todas aquellas personas que pongan en peligro la seguridad del Estado», añadió Himmler, quien justificó la medida con dos argumentos que nadie quiso poner en duda: las cárceles normales no daban abasto para los futuros presos y tampoco se podía dejar en libertad a los peligrosos comunistas.

De ese desgarrador comunicado han transcurrido 75 años y varios medios alemanes han querido recordar estos días las rueda de prensa de Heinrich Himmler, pero poniendo énfasis en un detalle poco conocido del drama que vivió Alemania desde que llegó al poder Adolf Hitler. Dachau, el primer campo de concentración inventado por los nazis, además de servir de cárcel a los enemigos del Estado, se convirtió en la primera escuela de la muerte para los futuros fanáticos guardianes de estos recintos, que creó el régimen para eliminar a la población judía y a todos sus enemigos.

Antesala de Auschwitz

Dos días después del anuncio de su apertura, el 22 de marzo de 1933, Dachau recibió a sus primeros 'invitados', un grupo de unas cien personas: comunistas, monárquicos bávaros, socialdemócratas y obreros católicos. «Sin duda alguna, el 20 de marzo es una fecha crucial en la historia alemana contemporánea», señaló el periódico 'Die Welt', al rememorar el más reciente aniversario de la inauguración de Dachau y que marcó el comienzo del capítulo más oscuro y siniestro del Tercer Reich.

La revista 'Focus', en cambio, acertó al definir esta cárcel como «la escuela de la muerte de los esbirros nazis», una imagen que también comparte Barbara Diestel, quien fue durante años la directora del centro de documentación del campo. «Sin Dachau, Auschwitz no habría existido», afirmó la experta al recordar la creación del primer campo de concentración. «Los secuaces nazis fueron educados para convertirse en asesinos», añadió. De hecho, en Dachau, por ejemplo, inició su carrera Rudolf Höß, el futuro comandante de Auschwitz.

Este aspecto también fue destacado estos días por el historiador de Berlín, Wolfgang Benz, quien precisó que Dachau había sido la primera probeta del sistema de exterminio masivo concebido por los nazis.

43.000 muertos

Es cierto, fue el primer campo de concentración inventado por los nazis y también fue el último en ser liberado por las tropas aliadas, el 29 de abril de 1945, un día antes del suicidio del dictador. Los expertos calculan que unas 43.000 personas murieron en Dachau, una cifra casi simbólica porque no existen estadísticas oficiales que confirmen o desmientan el balance trágico. Cuando los soldados americanos de la 42ª División de Infantería entraron en el campo, encontraron en su interior a 32.000 presos provenientes de 31 países diferentes.

Fuente: Elcorreodigital.com

LA MUJER EN LA HISTORIA I (ESPECIAL DIA DE LA MUJER)


El día de la mujer trabajadora nos recuerda a tod@s el largo camino que todavía nos queda por andar para que la igualdad de oportunidades y derechos sea una realidad. Mucho se ha recorrido durante años, durante siglos, para que la mujer tomara por fin las riendas de su vida, de su conocimiento, de sus decisiones y voluntades, hasta llegar al punto en el que hoy nos encontramos.

Madres, hijas, amantes, reinas y esclavas, escritoras y lectoras, diosas y artistas, … Muchas nos han deleitado con su afán de superación e inconformismo, motivos por lo que las han llevado, en muchos casos, a arriesgar su propia vida por creer en su valía frente a la actitud misógina que les ofrecían sus respectivas sociedades.

Tarea imposible nombrarlas a todas, tal vez comenzando por la antigüedad sería difícil olvidarnos de la poetisa Safo o de la valiente Antígona.

La diosa Isis (Ast) demostró una gran valentía y poder de sacrificio a la hora de recuperar los restos diseminados por Egipto de su esposo y hermano Osiris, cuyo cuerpo fue descuartizado por su hermano Seth.

Las dos reinas egipcias Cleopatra VII y Hatshepsut. La primera de ellas una reina que con 18 años ya estaba ejerciendo las funciones como gobernante al lado de su esposo y hermano Ptolomeo XIII. Fue admirada por su pueblo y por sus enemigos. Yació junto a dos de los hombres más poderosos de la historia romana, Julio César y Marco Antonio. Después de la caída de sus importantes amantes romanos, prefirió la muerte a “dientes” de un áspid, que ser tratada como prisionera en Roma.

La reina Hatshepsut es considerada la reina-faraón que más tiempo permaneció gobernando el alto y el bajo Egipto. Antes de subir al trono se vio inmersa en intrigas ejecutadas por dos figuras machistas, el visir y arquitecto real, a pesar de ser ella nombrada por su padre, el faraón, como la heredera legítima al trono. Consiguieron estos últimos ascender al trono a Tutmosis II, un hijo de segunda esposa del padre de Hatshepsut. Pero esta intromisión no duraría mucho, su esposo murió joven y la reina viuda, tomó las riendas de la regencia y se marcó un buen tanto al incrementar su influencia con personas poderosas. Resultó ser una mujer muy inteligente, capaz, con mucho carisma que logró dar prosperidad al gran pueblo egipcio. Quiso ceder el testigo a su querida hija Neferura, la cual murió repentinamente y con ella la idea de una dinastía llena de mujeres faraones.

Seguimos con el rápido recorrido de mujeres valientes y precursoras de la historia. Y no podíamos olvidarnos de la reina de los celtas, la guerrera por excelencia, la que levantó a un pueblo contra los romanos, que abusaban de los nativos de Britania. Hablamos de Boudica, la gran guerrera de cabellos rojizos, de origen iceno, que tras quedarse viuda tuvo que pasar grandes humillaciones por parte de las legiones romanas. Inclusive fue desnudada en público y vio como violaban a sus hijas. Tan grande fue su carisma y su entrega que logró algo impensable, unir a las tribus celtas para luchar contra los latinos. Apoyada por ellos y por su diosa Andraste (diosa del triunfo), logró achicar a las legiones romanas. Tal fue la rabia contenida que no dejaban prisioneros con vida. Hasta que en el año 61, el magister militum Suetonio Paulino, logró vencerla. Aunque Boudica no se entregó y prefirió envenenarse junto a sus dos hijas. Su tumba todavía hoy sigue siendo un misterio.

FIRMADO: Mónica Marrero MDSS